La invasión (comienzo)

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-Leyeron el comunicado, supongo.

-Por eso estamos aquí -contestaron a un tiempo algunos de los asistentes.

“Yo lo había leído, pero, como la mayoría, sólo abrí mi dispositivo y lo dejé encima de la mesa. Entendimos que aumentar el número de voces sólo contribuiría a generar caos y estrés. No era lo más recomendable para resolver un conflicto como el que se nos presentaba”

-Hacía mucho tiempo que no teníamos una reunión presencial.

-Esto es demasiado importante como para tratarlo por teleconferencias.

-Bien. Pues ésta es la oferta.

-Cincuenta años.

-Es inaceptable.

-Propongo oponerse radicalmente y usar todo el armamento nuclear a discreción.

-Les superamos cinco a uno, pero ya hemos comprobado la inutilidad de nuestras armas.

-No hace falta ganar la guerra, con que ellos vean el costo en pérdidas les podremos obligar a retirarse.

-¿Además de las nucleares, algo más los hiere?

-Señores, señores -pronunció el convocante para llamar a la calma-. No tenemos fuerza para oponer. Mi país cuenta con armas nucleares, como diez de los que estamos aquí presentes. Sin embargo, la mayoría de nuestros misiles son intercontinentales, no interplanetarios. Pocos de nuestros cohetes podrían llegar a impactarles, sin contar con sus defensas, y, aunque lo hicieran, los daños no serían tan catastróficos como muchos de ustedes creen. Sería una aguijonada frente a un enemigo del tamaño de un elefante.

-¿Y? ¿Vamos a aceptar sus condiciones, entonces?

-Claro, ¿no? Podemos aceptar convertirnos en una fábrica de carne y tener una fecha de caducidad de cincuenta años. Total, ¿a quién le podría parecer mal?

-Ésas son sus condiciones, pero podemos negociarlas.

-¿Y qué negociaremos, exactamente? ¿Ofreceremos que nos dejen vivir hasta los sesenta para acabar aceptando cincuenta y cinco años? Es inconcebible.

-Sé que suena ridículo, sobre todo para todos aquellos aquí que ya habéis sobrepasado los cincuenta. Pero sabiendo su potencia, realmente estamos hablando de una guerra perdida de antemano. Si nos enfrentamos a ellos, podrían condenarnos a vivir en granjas y matarnos de forma indiscriminada.

-¿Estamos negociando, entonces, los tratados de nuestra esclavitud?

-Me temo que sí.

-Mi país jamás lo aceptará.

-El mío tampoco.

-Ni el mío.

“Un coro de voces se les unió. Sólo algunos países trataban de exponer lo obvio. No se trataba sobre cómo oponerse a los alienígenas, sino de ver cuál podía ser la posición menos dañina para la supervivencia de la especie humana.”

-Nos levantaremos en armas. Cuando lleguen, no dejaremos de dispararles hasta que se agoten los cartuchos.

-¿Y entonces qué?

-Entonces iremos con palos y piedras, ¿qué importa?

-Importa y mucho. Mi país tenía una esperanza de vida de cuarenta y cinco años hasta hace menos de una década y apenas alcanzamos los cincuenta años. Las luchas internas nos impiden avanzar y nuestra sociedad permanece en conflicto constante. ¿Voy a parar una guerra para iniciar otra que no podemos ganar y que destruirá el escaso bienestar que hemos alcanzado? Para muchos países de África y de Asia, para muchas poblaciones de América y de Europa… este trato es mejor que nuestra condición actual.

-Pero eso no es lo relevante. Podemos ayudaros a salir de vuestra situación actual y oponernos a estos extraterrestres.

-¿Ayudarnos? ¿Como nos ayudasteis los últimos treinta años? ¿Vendiendo armas a todas las facciones en conflicto para beneficiaros del comercio de diamantes y coltán? Francia y Estados Unidos no tienen conciencia para poder hablar de ayuda.

-Señores, por favor. Esta conversación no nos lleva a ninguna parte -volvió a interrumpir el organizador.

-Sí, si nos lleva. Yo apoyo al presidente de Sierra Leona y creo que no soy el único. El presidente de Irak estará de acuerdo conmigo.

-¿Entonces quieren aceptar el trato de cincuenta años de vida y convertirse en ganado alimenticio? Os matarán. Y os comerán después de muertos para alimentar a sus hordas.

-Los gusanos comen nuestros cuerpos cuando morimos. Nada cambia.

-Señores, estamos ante un conflicto político, no mezclen la biología en esto.

-Y, el alma, ¿qué? Nuestros cuerpos no podrían resucitar si…-.

“Les ahorraré esta parte de la discusión. Me llamo Menelik. Mi padre era embajador de Ghana en Somalia. Mi madre es la hija de uno de los hombres más importantes del país. Yo soy el embajador de la República Democrática de Somalia del Sur, la RDSS, en Francia desde hace cinco años. Conseguí este puesto a pesar de mi juventud gracias a los contactos de mi familia. Mis padres querían sacarme del conflicto que aún perdura en mi tierra, alejarme lo más posible. Aquel día me correspondió ser representante de la opinión de mi pueblo en el consejo internacional. Permanecí callado casi todo el tiempo, escuchando a todos aquellos políticos expertos. Para entonces, aún no había dado mi opinión”

-Incluso, aunque aceptáramos sus condiciones, no podemos asegurar que nuestra población no oponga resistencia. Terminaríamos desencadenando guerras civiles. Habría muertos por doquier.

-Unos cuanto años. Después la situación se normalizaría.

-¿Eso crees? Ganado, seríamos ganado. Ningún humano aceptaría eso.

-Ni la esclavitud. Ni ser ofrecidos en sacrificio a los dioses. Ni ser explotados sexualmente. Ni que te apedreen. Ni torturar a otros.

“Ésa fue mi primera intervención. Había aprovechado un silencio general y dejé otro después de hablar. Estaba medido. Me puse en pie y esperé hasta que el organizador me diera la palabra”.

-Hemos entendido. ¿Entonces qué sugieres?

-Creo que lo ha dejado claro mi colega de Sierra Leona en su intervención.

-¿Que nos rindamos?

-Guerra.

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La escena del crimen

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-Teniente, encárguese de acordonar la zona.

-¡Pero, señor!

-Y, usted, agarre la tiza y dibuje la silueta del cadáver.

-Pero… ¿Cómo?

-Tomen mi vehículo, si les preocupa la distancia.

-Aun así…

-¡Es una orden!

 

Ambos se marcharon con una sombra encima y refunfuñando entre dientes. Sin embargo, el comisario general no se encargaba siempre de las investigaciones y no podían contradecirle.

-Capitán, ¿qué cree que ha pasado?

-Comisario, de acuerdo con los datos proporcionados por CSI Albacete, parece bastante obvio.

-¿Qué datos son esos? ¿Por qué no me han llegado?

-Acaban de enviarlos, comisario. Los estaba evaluando el departamento de Física.

-De acuerdo, ¿y bien?

-¿Recuerda el caso del pelirrojo suicida?

-¿Aquél del que quedaba sólo una sombra de electrones?

-Ese. Bueno, aunque no eran electrones, señor. Eran mortitrones.

-Como sea, es lo mismo.

-No, señor. Toda la materia tiene electrones, pero los mortitrones sólo los emiten los cadáveres.

-Ajá…

-Bueno, el cuerpo humano produce veintitrés gramos de mortitrones cuando muere, aproximadamente, es proporcional a su masa.

-¿Y…?

-Y un mortitrón tiene una vida media de cincuenta años.

-Ajá, ¿y…?

-Bueno ,si encontramos once gramos de mortitrones con u mismo origen, quiere decir que el cadáver es anterior a veinticinco años.

-A dónde quiere llegar, licenciado.

-Hemos encontrado una cantidad ingente de mortitrones.

-¿Mataron una ballena recientemente?

-No, señor comisario. Una ballena no produciría tantos mortitrones. Como mucho uno o dos kilogramos.

-Acaso tenemos un alien -rio el comisario.

-Eso podría ser una explicación. Pero uno más grande que el Sol.

-¿Disculpe?

-De hecho, mucho más grande que el Sol.

-¿Cómo Júpiter?

-Federico, ¡no me jodas! Júpiter es cien veces más pequeño que el Sol. No seas bruto.

-Zara, no estamos en el bar. Tráteme de una forma adecuada.

-Disculpe, comisario. Tenemos algo de un tamaño inconmensurable.

-Y ¿de cuántos trillones de kilos estamos hablando…?

-Ojalá, señor. Eso sería cuantificable, aunque fuera incomprensible.

-¿Entonces?

-Infinito es lo más próximo.

-Ok, es fácil. Sencillo. Ajá. Infinito…

-Señor, ¿comprende?

-¿Y qué dijo de la vida media esa del mortitrón?

-Cincuenta años. Cada medio siglo se reduce a la mitad el número de moles de mortitrones.

-¿Y cómo es posible nadie viera morir a un ser de gargantuescas proporciones aquí, en medio de la ciudad, ayer mismo?

-Señor.

-¿Qué?

-Eso es otro problema.

-Dime.

-La muerte no es de ayer, ni de hace una semana.

-¿Qué entonces? ¿El año pasado?

-No hay ningún otro rastro. Ni Carbono 14.

El comisario rompió a reír.

-El Carbono 14 es para datar la prehistoria, Zara.

-Exactamente.

-¿Entonces?

-Eso mismo, comisario. Estamos hablando de algo muy anterior a la prehistoria.

-¿Diez millones de años? ¿Treinta?

-Más. Señor, nos encontramos ante el cadáver de un Ser Ancestral.

-¿Una deidad?

-No una, señor. Una que es eterna. Uno que es infinito.

-¿Dios?

-Ajá.

-¿Y por qué seguimos existiendo si no hay Dios?

-Tenemos una teoría.

-Procede.

-Dios no creó este universo.

-¿Y?

-Y estamos ante el mayor encubrimiento de asesinato de toda la historia.

-De todos los tiempos -puntualizó el comisario.

Vasallaje 

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-<<El golpe de mano del rey Harl cambió de la noche a la mañana,  literalmente, el derrotero de la guerra civil de Esturdia. A la semana de reimplantar el régimen legítimo, muchos nobles rebeldes acudieron a rendirle nuevo homenaje.

-Le pido humildemente perdón, mi señor. Cometí un error.

-No os debo perdón alguno, conde. Quien así actúa o lo hace por causar perjuicio o para beneficiarse, sin considerar las consecuencias. En un caso, hablamos de maldad pura y, por lo tanto, merecedora de un castigo. En el otro, es o un inconsciente o un cobarde que temía hacer lo correcto. Solo con un poco de reflexión habría evitado el perjuicio causado, aun a costa de sufrir a corto plazo castigo por parte de los injustos. 
Al día siguiente, el conde colgaba de los pies desde lo alto de la muralla. Se agitaba. La sangre se acumularía en su cabeza hasta que muriera. En el cadalso, el conde tenía la mejor de las compañías.
Un mes más tarde, el rey murió apuñalado por la espalda. Quince heridas, por diferentes manos, sellaron su destino.>> Y bien, ¿qué aprendemos de esta historia?
-¿Que hay que saber perdonar? 
-¿En serio fue eso lo que extrajiste?

Día de la Raza, o de la Hispanidad, o de la…

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Reivindico la historia. Reivindico que nunca fui conquistador ni conquistado (según contextos, claro). Que no soy causa sino consecuencia, y consecuencia inédita en otra línea de tiempo. Reivindico que tengo una cultura común que poco tiene que ver con un estado (y mucho con molinos gigantescos y acusadores hombres necios). Reivindico esto cuando me hablan de utopías ucrónicas. Reivindico que poco tuve que ver en el pasado que me achacan pero tengo mucho que decir sobre el presente. Reivindico esto porque no soy dueño de la tierra, pero puedo ser hermano de muchos si borramos las fronteras. No, no pueden reclamarme que hubo un tiempo en que los antepasados de algunos mataron y sembraron su semilla. No pueden porque el pecado original es de Adán y es de Eva. Pero yo soy Caín o soy Abel y no lo heredo. Me niego. A mí, habladme de luchas fraticidas. Y de si tengo un cordero digno. No era ni es España ni México ni Cataluña. Son personas.

Amor fugaz

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Amor fugaz
Me tengo porque no te toco.
Me toco porque no te tengo.
****************************
Y cambió mi percepción
Me pensé tocando en ti.
****************************
Consuelo
Acabamos teniendo sexo porque ya no había de qué hablar.

Cataluña para no españoles (no residentes)

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Este texto lo he escrito para todos mis amigos no-españoles y no-residentes en España, para que tengan una versión (mía, me temo) no tan sesgada como la que presentan los medios de información.

 

¿Qué pasó en Cataluña, wey? ¿Se van a independizar? ¿Por qué el gobierno español ha masacrado a los catalanes? y, en menor medida, ¿están tus amigos y tu familia bien?, son las preguntas que, con más frecuencia, me han perseguido los últimos días. Algunos, incluso, me han pedido mi opinión. Por si acaso alguien que no es de mi círculo me lee, primero voy a dejar una pequeña exposición de mí para que el texto pueda objetivizarse (los que me conozcan, pueden saltársela).

 

¿Escribe un español?

No tengo vergüenza de ser español. No es que sienta orgullo ni nada por el estilo. Simplemente, es algo que es legalmente constatable, sobre lo que no he tenido la menor influencia. Mi postura política no está ni “tantito” cerca de adorar algo como el sentimiento patrio, pero igual que soy moreno de pelo o tengo 206 huesos, soy español. Quiera o no quiera. Hasta que pueda dejar de serlo de forma legal sin tener que pertenecer a otro país, mi nacionalidad irá conmigo. O, si no, otra. Pero sería sólo cambiar de collar.

Sin embargo, debido a los eventos (por ser una introducción, voy a ser lo más neutral posible) sucedidos en la Comunidad Autónoma de Cataluña, se ha puesto en entredicho la moralidad de sentirse español. Y también se ha hablado con fruición de un victimario estatal, cuya acción ha sido equiparada al punto del genocidio. Entonces, ¿es España culpable de un delito? Y, como es el Estado representante de los españoles, ¿qué responsabilidades llevamos con nosotros?

El marco legal

España es, constitucionalmente, un estado indivisible. Igual que lo es México, Estados Unidos, Inglaterra y Etiopía. Perdón, Etiopía no. Bueno, alguna excepción tenía que haber. Y, quizá, debería ser divisible, como presupone el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Pero no. Existe un principio de integridad del estado y la Unión Europea aceptó a España dentro de sus filas sin tener en cuenta este pequeño detalle. Quizá porque también lo cumplen el resto de miembros. Igualmente, España forma parte de la ONU. No soy experto en derecho, así que me baso, completamente en este caso, en el siguiente enlace que, por cierto, está escrito por representantes de España http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/SalaDePrensa/Actualidad/Paginas/Articulos/20140517_ACTUALIDAD1.aspx.

No existe tal cosa como el derecho a la Secesión en el derecho Constitucional español (ni, de facto, en ningún país) ni en el Derecho Internacional. Puede haber algo lejanamente parecido en Canadá o Sudáfrica. Lo hubo en la URSS y Yugoslavia. Quizá debería estar contemplado en todos los estados. Legalmente, por lo tanto, el pueblo catalán no es soberano en sí. La soberanía recae sobre el pueblo español.

El derecho a la autodeterminación de los pueblos, estipulado en el pacto por los derechos humanos en 1966, sólo es aplicable cuando una región colonizada debe ser abandonada en aras de que sus habitantes puedan gestionar sus propios recursos, cuando un pueblo ha sido invadido o cuando sus derechos se ven flagrantemente violados por el Estado. Está claro que Cataluña no es una colonia española, así que me niego a discutir este punto, pero… ¿y los otros dos?

Historia fugaz de Cataluña

Hay quienes, como los nazis, se quieren remontar a épocas pre-romanas para establecer un principio de espíritu de pueblo. En Alemania, es un absurdo, pero en el caso de todos los países latinos, quizá esto sea aún menos aplicable. Comencemos, pues, la historia, donde comienza a tener relevancia para la cuestión actual.

El Imperio Romano invade la península Ibérica y establece una serie de provincias que nada tienen que ver con las actuales. Ante la invasión visigótica, el Imperio Romano rinde la península a éstos y se proclama un reino único, aunque dividido en pequeños feudos. Pero estos feudos nada pudieron hacer frente a la invasión musulmana. Bueno, quizá pudieron hacer algo, pero prefirieron rendirse para obtener algunas prebendas. Al cabo, si eres vasallo de uno, puedes ser vasallo de otro. Los musulmanes continúan su avance hasta que Carlomagno les pone un alto.

Para defenderse de un posible contraataque, deja un territorio cubriendo el Pirineo sur, que amortiguaría una invasión y daría tiempo a reaccionar. Él y sus sucesores crean la llamada Marca Hispánica que va desde el Norte de Navarra hasta Barcelona. Este territorio, de acuerdo con la política feudal de Carlomagno, se constituyó en feudos, dominados localmente por condados. Entre ellos, destacaron por su poder el de Navarra, el de Aragón y el de Barcelona.

Disculpadme ahora porque, como esto constituye parte fundamental de la ideología catalana, voy a extenderme un poco”.

-Formación de Cataluña

A los territorios del Pirineo Oriental, entre los cuales destacaba el condado de Barcelona, se les denominó territorios catalanes. Este territorio permaneció bajo dominio carolingio hasta que Wilfredo el Velloso consiguió la heredabilidad del condado. La división del imperio Carolingio dio lugar a la fundación de numerosos principados. Sin embargo, todos ellos seguían rindiéndole homenaje al rey, hasta que en Francia pasa a gobernar la dinastía Capeta. Aunque en el papel, el condado de Barcelona seguía siendo vasallo del rey de Francia, se rompió de facto la unión.

Durante casi ciento cincuenta años, el condado de Barcelona se mantuvo como vasallo sólo sobre papel, ya que no hubo reclamaciones por parte de los francos. El último conde de Barcelona que sólo fue tal, fue Ramón Berenguer, que se casó con la hija del rey de Aragón, adquiriendo el rango de príncipe y ejerciendo de regente, pero sin ser nombrado rey. Durante 100 años más, el condado de Barcelona seguirá siendo vasallo de la corona francesa, aunque al mismo tiempo el conde fuera rey del reino aragonés. En 1258, los territorios de la Marca Hispánica al sur de los Pirineos pasan a ser del dominio del Reino de Aragón y, los del norte, de Francia.

Cataluña, durante todo el final del Medioevo y el principio de la Edad Moderna, perteneció al reino de Aragón. Este reino, de carácter muy fragmentario, concedía numerosos foros propios a las regiones que lo conformaban. Algo completamente diferente sucedía en Castilla (el otro reino que constituiría España, posteriormente), con un carácter mucho más homogéneo. Cuando la corona de Aragón y la corona de Castilla se unieron, todo el territorio bajo su control pasó a denominarse España (aun cuando ese nombre ya se utilizaba, de forma general, para denominar los territorios ocupados por ambas en la península y en ultramar).

-La guerra de Sucesión española

En el siglo XVIII, la sucesión de reyes en España lleva a una lucha fratricida. El rey Carlos II (el hechizado, dicen las buenas lenguas; el rey pasmado, las comunes), murió sin descendencia y nombra a Felipe de Anjou su sucesor. Todas las monarquías, salvo la austriaca, lo aceptaron como sucesor. La casa de Austria (los Hasburgo), defienden al Archiduque Carlos como legítimo heredero lo que provoca un enfrentamiento entre facciones en España (geográfica).

La mayor parte del reino de Castilla, el reino de Navarra y algunas regiones del reino de Aragón apoyan a Felipe V. Gran parte del reino de Aragón, al que pertenece Cataluña, se pone de parte del Archiduque. Para hacerlo corto, el rey Felipe gana la guerra que se desarrolla a escala nacional entre 1701 y 1711. En 1711, el Archiduque Carlos es reconocido como Emperador de Alemania por la muerte de su hermano, lo que hace que pierda el apoyo a su candidatura por parte de los europeos, por el desequilibrio de poder. La guerra continúa, aunque Carlos marcha a Alemania. Deja a su esposa como regente del reino de España (reducido en territorio para ellos a una pequeña parte de Aragón). La reina se marcha en 1713, dejando un Virrey del Archiduque en Cataluña. Éste se rinde en 1714 y evacúa a las tropas austriacas que quedaban. La represión, particularmente en Barcelona, fue brutal. Además, se retiraron muchos privilegios a los catalanes, por haberse resistido a Felipe V de Borbón.

Desde ese momento, Cataluña se convierte en una región conflictiva dentro del reino de España (instaurado por Felipe V, al unir los Reinos que la componían), reclamando la recuperación de sus foros, en un principio. Posteriormente, con el auge del nacionalismo en el siglo XIX y la cada vez menos poderosa monarquía española, la población catalana es fuente de movimientos sociales. Se convierte en el puerto de llegada a España de todas las ideas europeas, al ser frontera y puerto de comunicación.

Pero no es hasta que se acaba el Franquismo que en Cataluña comienza a surgir un movimiento independentista con fuerza representativa. La opresión que ejerció éste sobre la cultura catalana (que, durante la guerra civil española, fue uno de los últimos frentes abiertos frente a los insurrectos que ganaron la guerra), provoca que, al finalizar el régimen, se destapen los resentimientos. Sin embargo, cuando concluye el franquismo, o al menos cuando muere Franco y se declara España una monarquía constitucional, en las cortes que se establecen para formar la constitución de 1978, sólo cinco representantes abogaron porque se reconociera el derecho a la secesión. Y, entonces, el movimiento independentista vasco estaba mucho más exacerbado que el catalán.

-Cataluña constitucional

A partir de la formación de comunidades autónomas, determinadas competencias se pierden del estado para ser propiedad de cada autonomía. Se co-oficializan lenguas locales (catalán, vasco, gallego, valenciano con posterioridad…) y se promueve la recuperación de la cultura que fue, si no directamente abolida (sólo en algunos casos) sí fue coartada durante el franquismo. En este marco, la educación y la sanidad, por ejemplo, se desarrollan dentro de un marco laxo aprobado por el estado español en pleno que debe ser concretado posteriormente en cada región. Por poner un ejemplo burdo, se establecen los objetivos básicos de educación, pero cómo se llevan a cabo depende de cada sitio.

<<Pequeño paréntesis: Durante el comienzo de la democracia española, los votos nacionalistas tuvieron una alta repercusión en la política. Tanto el PP como PSOE, debido al reparto inequitativo de los votos en el territorio, debieron apoyarse en ellos en repetidas ocasiones para poder alcanzar una mayoría que les permitiera votar. Eso les confirió beneficios como emplazamiento de empresas y determinados foros que otras comunidades no poseen (y, de hecho, tampoco los reclaman, ya sea por falta de poder o por váyase usted a saber). Para saber más, podéis ver las coaliciones de los diferentes presidentes de gobierno españoles y la ley de reparto de los votos en wikipedia>>

En este marco laxo, cada uno matiza como quiera. Y esto hace que sea una veleta cambiante ante los vientos de gobierno que soplen. Sigo con el ejemplo de educación. Aunque en España se reconoce la libertad de cátedra (esto es, cada maestro puede enseñar lo que guste siempre y cuando enseñe los contenidos mínimos que se exigen a nivel de estado), de facto no se lleva a cabo. Los profesores son presionados por las instituciones, y las instituciones, a su vez, por estancias superiores, para que enseñen de acuerdo con un programa establecido.

Si hay un gobierno que quiere dar forma a la educación pública como fabricante de obreros poco cualificados, cambiará el porcentaje de tiempo que ocupan las materias (quitará filosofía, por ejemplo) y rebajará los contenidos y objetivos (o los llamará competencias o dones o filigranas). De la misma forma, si un gobierno quiere adoctrinar, modificará los objetivos mínimos de materias de formación en humanidades, como filosofía, lengua o historia. Por poner un ejemplo, burdo a su vez, si en filosofía quisiéramos formar una base de ateos, propondremos un análisis severo de las críticas contra el argumento ontológico de San Anselmo, que será el único contenido obligatorio de la asignatura y que se evaluará para poder entrar en la universidad. Si quisiera formar una base de españolistas, hablaría de la formación del reino de España con Isabel y Fernando el Católico (ya estipulé que España existe desde Felipe V, no antes) y de sus raíces históricas, haciendo hincapié en el espíritu nacional y deificando a los supuestos héroes: Colón, Hernán Cortés, Pizarro, Núñez de Balboa…

Mientras, el poder de Cataluña recaía en los nacionalistas, con contadas excepciones de carácter extremadamente local, se defendió la integración de la lengua catalana en el programa escolar (con algún perjuicio de la enseñanza de la lengua española, pero, a la vista del impacto de las redes sociales y de la escritura en el móvil -celular-, ni mucho menos grave) y un respeto aproximado a, digamos, un espíritu común en la educación. Sin embargo, durante el gobierno en mayoría absoluta de un partido nacionalista español (el PP de Aznar) a nivel de estado incrementó el número de independentistas en Cataluña (todavía en cifras muy por debajo de lo actual). Este incremento, se vio reflejado en la pérdida de votos por parte de los nacionalistas que respondieron declarándose independentistas.

-Cataluña “independiente(ista)”

El primer intento de organizar un referéndum independentista no vinculante tuvo lugar en 2014. Se pretendía que, si los partidos independentistas alcanzaban un determinado número de votos durante el plebiscito electoral, se llevaría a cabo un referéndum para ver cuántos, realmente, querrían segregarse de España. El número de votos en estos partidos fue menor del esperado por ellos mismos y no alcanzaron su objetivo. No obstante, se convocó un referéndum sin garantías con casi dos millones de votos contabilizados. El referéndum tenía dos preguntas: ¿Quiere que Cataluña sea un estado? y, si la respuesta era afirmativa, ¿quiere que sea un Estado independiente? El 80% de los votos dieron el doble sí (sobre un 35% de la población total catalana convocada).

No se puede hablar de casi dos millones de catalanes independentistas porque no existían observadores externos habilitados (los hubo, pero no oficialmente) ni listas de cotejo adecuadas para evitar el doble voto (dicen que sí). Para los pro-españolistas, esto fue una gran victoria (contabilizaron la abstención y los noes como un grupo mayoritario de casi cuatro millones, ya que la campaña había sido contra el voto, no a favor del no). Para los independentistas, fue una gran victoria (contabilizaron únicamente los votos que presentaron y había una ligera mayoría pro-independentista, algo así como 9 a 1). Pero el referéndum, además de engañoso, pues fue convocado en contra del supuesto original, fue inútil, pues la decisión no era vinculante. Sin embargo, sentó precedente. Los independentistas quisieron continuar.

 

Llegamos al momento actual

Para el día 1 de Octubre de 2017, fue convocado un nuevo referéndum, cuya validez fue repetidamente rechazada por parte del Estado español y de los jueces. Los días anteriores al mismo, se suspendió a un juez catalán por implicaciones anticonstitucionales, se llamaron a declarar frente al juez a los alcaldes de muchas localidades catalanas, fueron precintados los colegios donde se iban a llevar a cabo las elecciones, fueron retiradas urnas y se produjeron algunas detenciones por orden de jueces en Cataluña (que, de acuerdo con antecedentes, quizá no sean los más fiables de los magistrados, pero ése es otro cantar y no he revisado el historial de éstos). Esto exacerbó los ánimos. El gobierno desplegó a la policía nacional para controlar la situación. Convocó, a su vez, a la policía local (mossos d’escuadra). El clima ya andaba caliente el día que se iban a producir las elecciones.

El referéndum convocado no tenía garantías, de nuevo carecía de lista de cotejo. Se podía votar con presentar un carnet de residencia válido, pero no era necesario acercarse al colegio electoral que tocaba a cada votante. Es, por poner un símil, si yo, siendo de Guanajuato, votara en Morelos. Y, si quiero, de nuevo en Guanajuato, ya que nadie me quita mi carnet ni comprueba si ya he votado. Y, luego, en el DF., aunque esté lleno de chilangos.

El día de los hechos, una gran masa de residentes en Cataluña (las condiciones para votar eran muy laxas) acudió a los colegios electorales. La policía trató de impedir que la gente votara. Bloquearon algunos centros. En otros, no pudieron (o no lo tenían planteado). Trataron de desalojar a los que allí se encontraban. Hubo resistencia pasiva por parte de los ciudadanos. Los mossos d’escuadra se opusieron a la policía nacional. También los bomberos locales. Y la policía los jaloneó, los arrastró y, en algunos casos, los golpeó para que salieran. El resultado final fue que 800 personas fueron atendidas por los servicios de sanidad desplegados. El resultado también fue que sólo dos personas fueron hospitalizadas y uno de ellos fue porque tuvo un infarto. Ah, y el resultado del referéndum fue que el 90% de los votos contabilizados estaban dispuestos a favor de la independencia. Y el presidente de la Generalidad de Cataluña pretende declarar unilateralmente la independencia con este sustento.

De las consecuencias políticas y económicas que podría tener una segregación, no voy a hablar aquí. Básicamente, no tengo el conocimiento necesario y hay pocos datos sobre el futuro como para hablar sin divagar. De todas formas, es poco probable que haya una independencia, al menos a corto plazo.

Y regresamos al punto del principio. A partir de aquí, rompo con mi vano intento de objetividad.

 

Mi opinión

El referéndum fue y es ilegal. Los partidos independentistas en el poder en Cataluña manipularon la situación para crear una trampa. Se organizó planteando la democracia sólo como el ejercicio del voto y no como el respeto a la legalidad del estado. Puigdemont mintió descaradamente en sus declaraciones tergiversando hechos y cambiando referencias (ver artículo de “the guardian”). Al violar la legalidad del estado, la policía, por orden judicial, estaba obligada a intervenir. Los mossos d’escuadra, pagados por el gobierno, se opusieron a la responsabilidad que les corresponde. Los ciudadanos catalanes que acudieron a votar estaban ejerciendo ilegalmente un supuesto derecho al voto, por lo tanto, cometiendo un delito anticonstitucional. El gobierno, por enviar a la policía, quedó expuesto al escarnio internacional, ya que periodistas y fotógrafos de todos lados recogieron el uso de la fuerza en diferentes medios.

Caaluña no tiene derecho a autoproclamarse soberana. No está reconocido en la Constitución, pero España ratificó los tratados de derechos humanos en los que se recoge el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Legalmente, no pueden independizarse, pero existe un precedente en la escisión de Kosovo de Serbia. La constitución de este país no contempla, al igual que tampoco lo hace la española, la posibilidad de un supuesto de secesión. Aunque las circunstancias son diferentes, ya que en Kosovo existía una violación flagrante de los derechos humanos. Sin embargo, queda patente que la legislación no es univalente e inequívoca. Hay supuestos a los que podrían acogerse los catalanes para declarar unilateralmente la secesión sin tener que recurrir al Estado español como, por ejemplo, el uso de la opresión. Casualmente, hasta que intervino la policía el 1-O, no había ninguna prueba de la supuesta opresión, pero ahora pueden apelar a Naciones Unidas con un amplio registro de apoyo internacional (no de los países, pero sí de periódicos). Los independentistas en las altas esferas, que no recibieron ni un palo, pueden agradecer la ineptitud de Mariano.

¿Y? Y, si es anticonstitucional, la actuación de la policía está justificada. ¿Y? Y la policía debe actuar de forma proporcional cuando se violenta la ley establecida. ¿Y? Y, por los vídeos y las imágenes expuestas, claramente se sobrepasaron. ¿Y? Y lo hicieron de acuerdo con una legalidad española que sería rechazada en caso de que se obtuviera la independencia. Ya, pero ¿qué hay detrás de todo eso?

 

-Nacionalismo español, el PP.

El PP es un partido político que enraíza descaradamente en el gobierno franquista. Nietos, sobrinos del falangismo y, hasta hace poco, propiamente un ministro de Franco, se encuentran en las listas de representantes de este partido. Muchos votantes conculcan con estas ideas. Hasta aquí todo normal (y legal). En España, el franquismo no fue condenado, por lo tanto, un español de bien puede declararse franquista, exhibir símbolos franquistas y cantar himnos franquistas sin que haya ninguna repercusión, salvo quizá mediática. No es como en Alemania, que el simbolismo nazi está penado y perseguido. Por lo tanto, sólo ejercen su derecho. No es algo malo. No legalmente hablando, de nuevo. El PP se declara de derechas y, aunque no lo niega, no quieren ser vinculados demasiado con Franco. Tantito, no más.

Recordemos que, con Franco, el Estado es centralista y no entraría en consideración una segregación territorial (bueno, Sáhara Occidental aparte). Recordemos que el PP llevó una guerra mediática con los catalanes nacionalistas. ¿Para qué si Cataluña forma parte de España y los partidos nacionalistas habían aupado al PP al poder en 1996 (primera legislatura de Aznar)? El PP lleva años embarrado en escándalos de corrupción, que han sacudido la estructura de arriba abajo. De hecho, fue imputado (sí, el partido entero) por destruir pruebas que constatarían su financiación ilegal. Además, en España existe un malestar general por una altísima tasa de paro y por la precariedad en el trabajo y los recortes que se realizaron en Sanidad, Educación y Ciencia. A esto, habría que añadir un largo etcétera (la guerra de Irak, la de Afganistán, el escándalo del Prestige, el manejo del atentado del 11 de Marzo de 2004). Y decidió crear un enemigo afuera para distraer la atención…

 

-Independentismo

…enemigo, al que, a su vez, le vino muy bien esta guerra. Los nacionalistas de CiU habían perdido una gran cantidad de votos en 2012 (90.000), mientras que un partido independentista de izquierdas ERC había ganado 278.000. Aunque el movimiento del voto no fue unidireccional, aumentó el número relativo de independentistas de izquierda (i.e., ERC que son independentistas) frente a los nacionalistas de derecha, más moderados en sus reclamaciones frente al estado. Como esto ya se veía venir, CiU había comenzado a reclutar independentistas, aunque le siguió cimbreando la base de votos. Desde 2010, habría virado a una política independentista. Aclaro, en este punto, que el independentismo de CiU es de carácter advenedizo, con intención de usar el independentismo para ganar votos y mantenerse en el poder.

¿Por qué viró el partido más importante de Cataluña, en número de votantes, de una postura nacionalista a una independentista? Probablemente, para ocultar escándalos de corrupción y de financiación ilegal, así como de lucro del dinero público (1, 2). Al agitar el panorama, la opinión pública se centró en la mucho más emocional e interesante independencia frente a una aburrida trama de escándalos financieros. Al fin y al cabo, todos roban, ¿no?

La guerra mediática

Comenzó pues una campaña continua de bombardeo mediático para posicionar a la población española. Las redes sociales se llenaron de convocatorias de boicot a productos catalanes, se silbaba el himno español en estadios de fútbol, los periódicos se llenaron de noticias que implicaban discriminación hacia catalanes o por parte de los catalanes. El clima político se fue enrareciendo. La idea era distraer la atención popular de lo verdaderamente importante. Pero, al parecer, se les ha ido de las manos.

El gran calado que ha tenido el independentismo se basa en que ha construido una mitología completa y compleja. Doy un par de pinceladas:

-Mitología histórica: lanza sus redes sobre los fragmentos de historia antes expuestos para afirmar que Cataluña fue estado independiente durante un tiempo. Wilfredo el Velloso, primer rey. Cataluña independiente durante la invasión de Felipe V. Cataluña cultura ajena al resto de España. Bien narrado, tiene hasta cierta coherencia. Pero, de facto, lo que expuse con anterioridad se atiene más a la realidad.

-Mitología del estado explotador: España “ens roba”. Cataluña es la región que más aporta en PIB a España, aunque esto es, principalmente, gracias a la inversión estatal en industria que se ha ido realizando desde el siglo XIX. A cambio, debe contribuir fuertemente para el desarrollo de regiones menos favorecidas. Por supuesto, no a todos les parece bien y, por ello, se acusa de vagancia a determinadas regiones menos desarrolladas y se exige una mayor autonomía sobre el presupuesto (es decir, dar menos al estado para repartir o, si consiguen la independencia, no dar nada).

-Mitología económica: muy relacionada con la anterior. Su problemática económica (recortes en sanidad y educación) proviene de que España no le confiere presupuesto suficiente. Pero estos recortes no han sido porcentuales, sino totales. Es decir, ha habido una menor recaudación. El PP es económicamente liberal (al mismo tiempo que moralmente de carácter ultraconservador), quiere reducir el presupuesto para todo lo público. Pero también es de ese carácter CiU, es decir, la derecha nacionalista. Así que lo que reclaman los soberanistas es “no ser de la España de derechas que recorta sanidad y educación”… ¿Aceptarían ser de la Cataluña de derechas? De hecho, varias políticas en este sentido, los recortes, han sido dirigidas exclusivamente de acuerdo a la autonomía catalana. Como ejemplo, el copago.

-Mitología política: España es un país centralizado que no confiere ningún tipo de libertad para ejercer la cultura propia y el poder. No obstante, esto no es así si lo comparamos con otros países. La política descentralizada en Comunidades Autónomas confiere, como el nombre indica, mucha más autonomía a la hora de legislar que en países como Inglaterra. Muchas leyes, como introduje con anterioridad, son marcos laxos sobre los que hay que trabajar a nivel de las comunidades. Por supuesto, en una Federación de estados, habría más autonomía.

Conclusión

Llegados a este punto, debería dar una conclusión, puesto que ya me he alargado bastante. Hemos quedado en que el independentismo ha hecho una convocatoria ilegal. Esta convocatoria funcionó como una trampa, bajo la cual Rajoy tenía que actuar o perdería el apoyo de sus votantes. Ha provocado, con esto, que la policía tuviera que actuar violentamente, aunque dentro del marco de la legalidad, y ha conseguido, con ello, apoyo mediático. La causa catalana ha sumado gritos de protesta a lo largo de todo el mundo, basados en la desinformación y, además, en la manipulación de varias fotografías. El sustento del independentismo está basado en mitologías manipuladoras. Que los supuestos internacionalmente válidos para la independencia no son aplicables en el caso catalán. Sus políticos son tan corruptos como los del resto de España. El territorio de España, legalmente, es indivisible. La soberanía del estado recae sobre todos los miembros del mismo y no sólo sobre los de una determinada región. La suma de todo esto da como conclusión que… Cataluña merece su referéndum por la vía legal.

Sí, no es sarcástico. Aunque el fundamento de unidad nacional sea una falacia fascista, como cualquier pensamiento nacionalista, el sentimiento que tienen los independentistas es genuino. Haya sido o no forzado por la manipulación a nivel de la educación y del bombardeo mediático (quizá yo sea el manipulado en contra, y las revistas y libros de historia también), se ha creado un clima en el que los catalanes reclaman su derecho a decidir. La nación catalana tiene el mismo sentido que la nación española (o que la nación de la tercera cerrada de prolongación Zaragoza) y no puede ser que una se imponga ideológicamente a la otra. Que el poder del estado emana de la voluntad del pueblo, digamos, es el principio subyacente a la democracia. Si los catalanes no pueden decidir sobre sí mismos, es injusto que otros decidan por ellos.

Sin embargo, nos encontramos ante dos nutridos grupos: uno a favor de la independencia y otro en contra. ¿Podemos actuar absolutamente en contra de uno de los dos? ¿Qué pasa con los demás? ¿Cada cuánto tiempo habría que hacer un referéndum para poder mantener un ideal democrático? ¿Cuánto es el mínimo representativo para que se pueda hablar de una secesión? ¿70% como en la república para que un referéndum sea vinculante? ¿Habría marcha atrás posterior si cambian los ánimos?

La respuesta no es sencilla. Yo propondría, desde mi ignorancia en leyes, un referéndum no vinculante, bien organizado, sólo para los catalanes (legalmente catalanes, por supuesto, no intermedios). Si el referéndum diera una respuesta positiva, un referéndum ponderado, en el que el peso de los catalanes fuera del 50% para decidir la escisión o no del territorio. Sé que no se acoge a derecho, pues sería anticonstitucional. Quizá va siendo hora de que se modifique una constitución creada para no enojar y no para satisfacer las necesidades de un pueblo, el español, con vistas al futuro. Y el futuro no parece sencillo.

 

PD: Si por mi fuera, mandaba el estado al carajo. Coño, ya… Que no estamos para que nos cuiden (quizá de Rusia…)

Breve dicotomía entre economía y naturaleza

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En la Naturaleza, los animales compiten; tratan de arrebatarse los recursos, que crecen aritméticamente, imponiendo su demografía geométrica al más débil. Hablar desde estos términos es imponer un esquema que puede facilitar un acercamiento por analogía en un primer momento porque, de alguna manera que me frustra no comprender, tenemos más vívida la economía en nuestras vidas que la naturaleza. Sin embargo, a medio y largo plazo, coarta nuestra capacidad para conocer la Biología. Cada palabra tiene su trasfondo y, ahogados en el sistema capitalista que hemos aceptado como el natural, es fácil asirnos a que la economía tiene su eco fuera de lo humano. Cuando dos animales luchan para poder aparearse con un tercero, son dos capitales compitiendo, lanzándose OPAS, tratando de asfixiar al otro para poder ampliar su negocio. Si lo consiguen, habrán extendido su poder y podrán realizar una inversión reproductiva porque, al fin y al cabo, los genes, como moléculas inteligentes que son, piensan siempre en sí mismos y en los posibles beneficios que el mercado les puede reportar. Porque…esto tiene sentido, ¿no? Mucho más que si pensamos que la pelea es producto de sus instintos y los instintos son un subproducto del desarrollo cerebral.

El problema de hablar de instintos sin fundamentarlos en procesos económicos es que se muestran inasibles. Por alguna razón, el comportamiento de los demás animales de acuerdo con sus propios esquemas mentales nos es inaccesible. Quizá, por encontrarle una explicación de perogrullo, se me ocurre que es porque son diferentes y, a su vez, es diferente su forma de pensar.

Misión arqueológica (Parte VII)

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RESUMEN

García es una arqueóloga espacial que ha encontrado, en un pecio abandonado,una esfera que atrae hacia sí la materia más ligera. Debido a que sus compañeros han tenido que abandonarla y su reserva de oxígeno se está agotando, realiza un alunizaje de emergencia. Durante el descenso, se da cuenta de que las propiedades de la esfera deben ser contenidas en el campo de energía y de que la masa acumulada va a complicar la resolución de ese problema.

Misión arqueológica (Parte I)

Misión arqueológica (Parte II)

Misión arqueológica (Parte III)

Misión arqueológica (Parte IV)

Misión arqueológica (Parte V)

Misión arqueológica (Parte VI)

 

Misión arqueológica (Parte VII)

La luz de la nave se apagó y García cerró los ojos y resopló. Pero la luz volvió enseguida y todos los monitores se encendieron con ella. Todos. De repente, volvían a aparecer imágenes del frente de la nave en una de las consolas. La arqueóloga soltó un grito de sorpresa. Lo que había enfrente era un campo completo de nubes blancas, de agua condensada, pero, aunque eso era una magnífica noticia, lo que le sorprendió fue que el casco de la nave lucía completamente diferente. Todo el metal arcaico había sido sustituido por líneas modernas. Donde había visto una superficie gris plomizo ahora veía un morro blanco plateado. Entonces, sí, se fijó en las nubes. Y en lo que eso suponía. Por una parte, que la atmósfera podía ser muy similar a la de la Tierra. Por otra parte, que estaba a punto de cambiar bruscamente la velocidad de la nave. Corrió hacia la esfera y alcanzó a atraparla justo antes de alcanzar la gravedad cero. Durante diez segundos, iba a disponer de la compensación de la nave para desplazar la esfera. Después de eso, el material acumulado en aquel artefacto haría imposible que lo moviera.

Dos arpones lanzados en direcciones precisas, unidos al propulsor de su traje, le permitieron dirigir la esfera a su soporte de contención sin dificultad, pero, cuando intentó dejarla allí, la esfera quedó pegada a su traje. García se revolvió y comenzó a tratar de alejarla de sí. Con una patada, la empujó un par de metros a través del soporte, pero en seguida atrajo de nuevo a la arqueóloga para sí. La esfera se desplazó hacia el interior del soporte de contención y García se aferró a uno de sus cables para no dirigirse hacia ella. Avanzó penosamente hasta la consola que activaba el campo de energía y logró apretar los botones clave justo cuando la gravedad volvió. La esfera, que medía la mitad de la altura de García, estaba atrapada. La luz de la nave se esfumó y ésta comenzó a caer sin control. García perdió el sentido ante la aceleración gravitatoria.

Se despertó cuando un pequeño organismo le mordió la nariz. Tenía el tamaño de una pequeña araña, pero su mordisco le hizo gritar del dolor. Lo alejó de un golpe y lo remató de una palmada. Un líquido untuoso y cobrizo quedó esparcido por el suelo. Se llevó la mano a la herida de su nariz y vio su propia sangre. Se dio cuenta de que el visor de su casco se había roto con el impacto y de que, por lo tanto, ya no estaba respirando el oxígeno de su tanque. De hecho, según indicaba el medidor, su gas se había acabado unas tres o cuatro horas antes. Había estado inconsciente todo ese tiempo y había descubierto, por las malas, que la atmósfera sí era respirable. Después, su atención se concentró en la esfera, que seguía atrapada por el campo de contención. No sabía de cuánta energía disponía la nave para mantenerlo, pero lo más probable es que contara con paneles solares que se recargarían continuamente mientras llegara algo de luz. Confiaba en ello.

 

Fin del Libro 1. (continuará).

Misión arqueológica (Parte VI)

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Misión arqueológica (Parte I)

Misión arqueológica (Parte II)

Misión arqueológica (Parte III)

Misión arqueológica (Parte IV)

Misión arqueológica (Parte V)

 

RESUMEN

García es una arqueóloga espacial que ha encontrado, en un pecio abandonado,una esfera que atrae hacia sí la materia más ligera. Debido a que sus compañeros han tenido que abandonarla y su reserva de oxígeno se está agotando, debe realizar un alunizaje de emergencia en un satélite cercano con la vieja nave. Mientras desciende, la esfera ocasiona problemas atrayendo hacia sí los gases de la ionosfera y complica aún más el descenso.

 

Misión arqueológica (Parte VI)

García se percató de que la posición de la nave no la protegería si la esfera seguía atrayendo todo lo que se encontraba a su alrededor. El calor iba a seguir entrando. Respiró antes de ordenar a la nave que se colocara en una posición más adecuada. El giro, a alta velocidad y con la atmósfera poniendo al rojo blanco la cubierta, podía resultar excesivo para la estructura, pero permanecer de forma lateral no conferiría ninguna ventaja. El casco entero se contrajo en el giro y los oídos comenzaron a pitarle por el cambio de presión. Notó un hilillo de sangre descendiendo desde su nariz a los labios, pero el casco impidió que se lo limpiara con un movimiento intuitivo de su mano. La cabeza le latió fuerte y sintió como los ojos trataban de estallarle. Apretó fuertemente los párpados de forma automática. Un tremendo golpe le sacó del trance. Algo había chocado contra el frontal de la nave. Otro golpe igual de fuerte le siguió y, después, otro más. La respiración de García se aceleró y notó como se le enrojecía el cuello. Luego, realizó un control de daños. El reporte le hizo pensar que los controles se habían estropeado completamente. No había ningún daño salvo el de la puerta, insalvable, y el de la cámara externa, y el informe de la nave decía que esta última ya estaba reparada al ochenta por ciento.

La temperatura viró de pronto. Los gases ardientes desaparecieron. Incluso, una marca de vapor apareció en la visera de García, aunque automáticamente fue compensada por los mecanismos del traje. Había abandonado la zona caliente y entraba en una atmósfera más amable. A partir de ese momento, podía confiar en que la nave no se despedazara. Miró en la consola que tenía enfrente y confirmó su sospecha. Había alcanzado la clina que esperaba; había entrado en la estratosfera.

El frío, helador, no suponía un problema real. La nave estaba tan caliente por el rozamiento que tamponaba el cambio de temperatura. Además, el traje de García, adaptado al vacío espacial, podía enfrentar una eventualidad de ese tipo durante un prolongado periodo de tiempo. El suficiente para alcanzar la troposfera y alunizar. Respiró. Le quedaba poco más de media hora de autonomía de Oxígeno.

Se tomó unos instantes para recuperar la compostura antes de comenzar a realizar los cálculos del descenso. No tenía demasiado tiempo para realizarlo con precisión y no sabía hasta qué punto podía fiarse de los datos que le aportaba la computadora del pecio, pero no tenía otra opción ya que no tenía forma de ver hacia dónde se dirigía. Tendría que reducir mucho la velocidad para que el golpe no fuera catastrófico, pero no podía darse el lujo de perder demasiado tiempo pues necesitaba recargar con urgencia el tanque de oxígeno. Indicó a la nave que hiciera una aproximación a alta velocidad y que, posteriormente, la redujera bruscamente, dentro de lo que su propio cuerpo podía aguantar sin sufrir daños. Si la estructura se mantenía indemne, llegaría sin problemas al suelo y le quedaría oxígeno para quince minutos de actividad en superficie. Tenía, además, que solventar el problema de la esfera. Había comenzado a crecer de forma acelerada desde que cruzara la capa externa del planeta. Le resultó obvio que, si tocaba la superficie terrestre, comenzaría a acumular rápidamente materiales exponencialmente más pesados. Resolvió que, antes de que el aterrizaje estuviera completo, volvería a colocarla en su contención. Debía aprovechar el momento de gravedad cero que se generaría al compensar la atracción del satélite.

 

(continuará)