Toda alegría no es más que un optimista prólogo de la tristeza. Como es la vida el necesario preludio de la muerte, necesaria para comprenderla o, al menos, para saber que no hay nada que comprender.

Así que si te vas y mueres me despediré, triste, de ti, por la alegría que me has aportado, como homenaje a tu vida.

Anuncios