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No, decir las mujeres y los hombres en Ciencia deben trabajar por separado porque si no se distraen no es machista. Machista sería decir que las mujeres no deben trabajar en Ciencia porque distraen a los hombres, que son los que hacen el verdadero trabajo de calidad. Decir lo primero es retrógrado pero no particularmente machista, es idiota, es… muchas cosas y, probablemente, por encima de todo es poco científico, ya que se extrapola una muestra de n=1 al total de la comunidad científica, es decir, juzga tomando un solo dato como ejemplo (seguramente, sea él quien se distrae al trabajar con mujeres). Pero no dijo “las mujeres no deben trabajar en Ciencia”, al menos, no en lo que yo he leído.

El doctor dijo, libremente traducido, “cuando en un laboratorio trabajas con mujeres pueden pasar tres cosas: te enamoras de ellas, se enamoran de ti y cuando las criticas lloran, de forma que no puedes ser abiertamente crítico con ellas porque sientes lástima”. Los dos primeros hechos no son machistas, el tercero sí podría considerarse como tal aunque no deja de ser más bien consecuencia de un pensamiento desfasado, no machista. Más bien, diría que es de una persona extremadamente manipulable y las lágrimas son una herramienta de trabajo en muchos casos. Pero en el caso de las críticas, las mujeres lloran por dos razones; algunas porque son lloronas o manipuladoras (en cuyo caso la solución es ignorar su llanto y criticar su trabajo igualmente) y otras porque el que critica no tiene consideración alguna o educación a la hora de realizar la crítica y, en ese caso, al que hay que corregir es al que habla, no a quien llora. Porque no es lo mismo decir tu gel está mal realizado y debes prestar más atención que eres una inepta y no vales para esto.

La crítica más divertida que he oído, que, por cierto, la dije yo, es que el verdadero problema lo tienen los homosexuales en la ciencia porque: si trabajan en un laboratorio de personas con su mismo sexo pueden enamorarse de ellos (por lo que no pueden trabajar), si trabajan con personas del otro sexo pueden ser el objeto del enamoramiento (por lo que suponen un problema para el laboratorio). Ya, que lloren o hagan llorar, es secundario, el hecho es que no puede haber homosexuales en un laboratorio ni, por extensión, en ningún trabajo en el que se requiera contacto entre dos o más personas. Los homosexuales son una bomba de relojería cuando se hace trabajo en equipo. El doctor Hunt es, por sus declaraciones, no un machista empedernido (quizá lo sea por otras muchas razones pero no de acuerdo a la información que nos ha llegado en estos días) sino un homófobo encarnizado. Y quien afirme otra cosa es que carece de pensamiento lógico y deductivo y no debería hacer ciencia.

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