Etiquetas

, , ,

Lo peor de la poesía es
hacernos creer que tenemos alma
y confundirnos con espíritus
ráfagas de electricidad.

Lo peor de los poetas es
cuando netamente sienten la poesía
y no fingen con triquiñuelas
lo que pretenden despertar;

porque el peor poeta no es el que engaña, es
ese un poeta letrado, es 
su niebla un cuento, un bulo, es 
para el crédulo una necesidad.

El más ladino de los truhanes es
quien transmite lo que siente
con los tremoles de su psique,
fantasía fraguada en un ideal.

Este ingenuo entre ingenuos
es dañino por su impacto
y es ese fanatismo del cándido
el principio que evitar.

Este ingenuo entre los ingenuos
que cree en sus propios bulos
llega a inspirar quien crea
lo que debió ser solo treta.

Ese disque Virgilio es
lo más vil de las ponzoñas
incapaz de discernir
entre mentiras certeras 
y verdades encubiertas.